Tiempo que no escribía, y al mirar el calendario siento que la vida se me ha pasado sin percatarme, y de que llevo meses sonriendo, caminando hacia tu calle, sirviendonos un té por las mañanas, después de acudir abrazados al imperio de nuestros sentidos, y saberte, y no temer, más aún cuando los tiempos se vienen dificiles para todos, pues tenemos calles para andar, juegos de salón, las oleadas de simplezas, unas cuantas inauguraciones de viejos amigos, una tocata de nuestra banda predilecta, así se nos aparecerán nuevas melodías desde tus simientes.
Me han dicho antes, que para crear, tanto en lo literario como en la plástica, se requiere un estado de des-gracia. Por suerte eso no es cierto, las margaritas lo desmienten.
Solo nosotros sabemos el como.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)